Estado de alarma: día 24

Buenas tardes. ¿Qué tal llevamos esas vacaciones? Yo me voy a reservar para el find e semana. La verdad es que ahora mismo n noto mucha diferencia con otros años. Os cuento: la última vez que salimos de Madrid durante la Semana Santa fue en el año 1992. Fuimos a la Playa de San Juan (como no) y todavía no estaba terminada la autovía. Tardamos 11 horas en llegar y 12 en volver. En la playa me encontré con 3 vecinos. No hubo forma de comer en ningún sitio, porque todo estaba hasta arriba. Como comprenderéis en ese momento tomamos la decisión de quedarnos en Madrid durante las vacaciones de Semana Santa. La verdad es que da gusto estar en Madrid durante esos días. Puedes ir tranquilamente al centro, no hay esas masas de gente por todos los lados…. Un silencio total. Casi como ahora, aunque no sea lo mismo. Con un poco de imaginación te puedes olvidar del dichoso virus este por unos días.
Imagino que muchos de vosotros os acordaréis de la pista de hielo del Real Madrid. Para aquellos más jóvenes os diré que estaba en la Ciudad Deportiva, donde ahora están las 5 Torres. Había 3 turnos, mañana, tarde y noche. Yo solía ir al turno de la noche. Creo que era de 22:00 a 02:00, más o menos. Era el mejor turno porque había menos gente. Echo de menos patinar sobre hielo. Me encanta. Además ponían música  y cogías una velocidad que ni te cuento. Siempre que oigo esta canción la identifico con la pista de hielo. El día de la inauguración hubo un partido de hockey sobre hielo entre Suiza y no sé quién. Después del partido estuvimos hablando con los jugadores suizos. ¡Qué impresión! Les faltaban a casi todos los dientes de alante. Y, la verdad, el glamour del deportista se pierde así completamente.
Iba a patinar los martes y los jueves, normalmente con mi padre, que patinaba muy bien. Pues un día fuí también al turno de la tarde y al volver a casa tenía un dolor de garganta que no veas. En aquella época tenía anginas por lo menos dos veces al año. Pensé que era mejor no decir nada, porque no me iban a dejar ir a patinar con la garganta mal. Así que ahí fuimos. Al volver a casa se me había pasado el dolor y no he vuelto a tener anginas nada más que dos veces desde entonces. Se ve que se asustaron con el choque del frio. Digo yo, vamos.
Hace unos meses vi un documental sobre Joe Cocker, creo que en Netflix. Me encantó.

Así le conocimos en su día

Siempre me ha encantado cómo cantaba este hombre. Es curioso cómo hay canciones que te recuerdan momentos muy concretos, ¿verdad? Por ejemplo, hace unos mil años estuve un mes en Ramsgate, Inglaterra, en un curso de idiomas y en la escuela, en todos los descansos escuchábamos esta canción. Otro verano, ya mucho después, que estuvimos con los niños en Alemania, lo que poníamos todo el rato en el coche era ‘‘The Best‘. ¡Qué fuerza tiene esta mujer! A ver si os gusta este video que a mi me encanta. Menudo tipazo.
Bueno, no se me ocurre nada más hoy. Se ve que estoy ya en ‘modo vacaciones’. Hasta mañana.

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