Estado de alerta: Día 44

Hola a todos. Otro día más, otro día menos y ahí vamos. Yo ya estoy de un color blanco que en siglo XIX habría arrasado. Verás el día que me de el sol y me ponga como un tomate. O igual me compro un tinte de esos, aunque la verdad es que más que morena te dejan amarilla y a ronchones. Habrá que instalarse una cabina de rayos en casa para prevenir.
Ayer hablábamos de las coles de Bruselas. Pues más cosas que no como: nada de casquería. La mayoría ni la he probado, pero probé dos y casi me da un siroco. Hace años unos amigos de mis padres nos invitaron a comer a su casa para celebrar sus bodas de plata. Yo ya me las prometía muy felices, porque con ese motivo la comida habría de ser algo extraordinario, ¿no? Pues no. Lengua. Cuando lo oí creo que se me paró el corazón durante unos segundos. Parece ser que para ellos era el manjar de los manjares y venga a hacer chistes con ‘Y pensar que esto ya lo ha tenido alguien en su boca’ ja, ja, ja. Vamos, para revolterte el estómago aun más. Como estoy muy bien educada, yo disimulando. Incluso llegué a probar un poco. Pero de ahíno pasé. Menos mal que había patatas cocidas y me dediqué a ellas. Como a mi madre, encambio, le encantaban estas comidas y en casa no había forma de convencernos, al ver lo que me pasaba, disimuladamente dijo ‘¿Ya no quieres más?’ y se pilló mi trozo. Menos mal.
La segunda y última vez que probé algo de esto fue en un mesón. Pidieron mollejas ‘Tienes que probarlas, están buenísimas’. Probé. Y tuve que meterme un buen trozo de pan para tragarme aquello. Lo pasé fatal. Y ya no he vuelto ni a probar cosas ‘internas’. Que estarán muy ricas, bueno, pues para el que quiera comérselas.
Cuando ponen la feria del Pilar enfrente de la Vaguada, creo que son las gallinejas que huelen…. fatal. No sé cómo sabrán, pero el olor. Y medio barrio oliendo a eso. Este año creo que nos libraremos, porque de fiestas populares pocas va a haber. Cuando la montan, y dura dos semanas, estamos todo el día oyendo a los de los puestos ‘¡Otro premio más! ¡Vamos, anímense!’ etc., etc. Desde la mañana hasta las doce de la noche. Y parece que tenemos al hombre metido en casa. Una pesadilla. Y así todos los años. Menos mal que de vez en cuando les cae un chaparrón y se callan.
Seguimos con la serie esta de ‘Marcella’. Temporada 2 y última. De verdad…. Hay escenas que casi te tienes que reir. Imaginad: un hombre sentado en el suelo. Le han clavado un cuchillo. Entra la famosa Marcella (que es policía) corriendo y se agacha a su lado. ‘Fulanito, ¿qué te ha pasado?’ Y claro, golpetazo en la cabeza que se lleva. Es que hay que ser torpe. No sé cuantos botellazos se ha llevado ya. Pero bueno, seguiremos viendo, más que nada para descubrir al asesino.
A ver si os acordáis de esta
canción. Otra más tipo guateque.
Mañana os pongo una foto de mi última manualidad. Si la acabo.

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